En su elaboración, las uvas de tempranillo maceran y fermentan bajo estrictos controles de temperatura que permiten obtener un equilibrio perfecto entre estructura y aroma. Su crianza se prolonga durante 12 meses en barricas seleccionadas de roble americano de 225 litros para después descansar 6 meses más en botella. En boca es sedeso,persistente y especiado.